domingo, 15 de abril de 2012

El Gallo

Canta el gallo y se hace el fuego
donde yo camino lento,
no te quejes ni me dejes,
muleteado
del desvelo,

No estaba montado "me parece" y no aseguro;
al sentimiento desnudo,
cedido,
impuro,

me atropella ventajoso,
hierro,
sonido que perfora el sueño


del sol,

de mi

Refalado

del sol,

de mi


Canta el gallo y se hace el cielo
donde pierdo el argumento

el almíbar se hace barro
barro que ensucia el tiempo

No estaba montado "me parece" y no aseguro;
al avispero absurdo,


No estaba,
¡Estoy seguro!

Sombra


En la cresta del desvelo
se me enrieda alli la sombra
sombra honda que te nombra
asombra en luces que machacan
que me achacan de ocasion
que me juegan moralejas
me sentencian la cabeza
y condenan mi pasar

Me hago ruido ya sin sombra
te haces humo a la distancia
se cancela asi la obra
que te invita a desfilar

Que amargura esta condena
cuando libera su rabia
con palabras mal llevadas
y libradas al azar
al asarme la cabeza
a prenderme fuego todo
a perderme todo el fuego
a ser fuego que se pierde
sin poderse desatar

Me hago ruido ya sin sombra
te haces humo a la distancia
se cancela asi la obra
que te invita a desfilar


lunes, 19 de marzo de 2012

Del Silencio como el Sonido

Represento en este momento una parte de la conciencia,
no me gusta pensar todo el tiempo, volví a sentir con la cabeza,
el silencio me hace atento, percibo lo que me queda,
entendí que así llega de pronto todo lo que uno espera.

No es mala la situación,
es el silencio que hace del sonido una buena combinación,
dando el sentido que necesita una nueva composición.

Es la ausencia de sonido lo que le da valor,
cuando el silencio es arte para la conversación

En la espera es buen amigo de cualquier situación,
cuando llega la armonía se encuentra la relación,
donde me encontré conmigo mismo,
por fin y no al final, sino al principio de la inspiración.



jueves, 23 de febrero de 2012

Interferencia

Puedo sentir la interferencia parabólica
que raja e inhibe la circulación del pensamiento.
Puedo sentir con solo oír,
el peso del motor de la heladera sobre el pecho
y levantarlo de un soplo,
buscando en ese esfuerzo el entendimiento.

Por complacencia del Ser llego hasta ahí.
-El motor descansa.
-silencio-
-No soy complacencia.